sábado, 29 de noviembre de 2014

Mi origen no es importante. No.
No tengo interés en que sepas de donde vengo o a donde voy.
¿A quién le podría importar?

Estoy viejo y acabado, aunque tengo un cuerpo joven pero igualmente dañado.
Estoy enfermo, mi mente estropeada, tengo un par de corazones que no laten correctamente.
Uso gotas para los ojos todo el día y en la noche mi rodilla no me deja dormir propiamente.
¿Qué otro padecimiento necesitas darme para quedar en un empate?

Sí es un poco raro todo pero justo y merecido. Ahora debo acostumbrarme.

No me quiero ir pero la penumbra parece infinita. El dolor es agudo y mi alma es ligera.
El viento cosmico me distrae y tú, que lejos vas ya. Sólo soy una pequeña nebulosa a años-luz.
¿Aún me alcanzas a ver? ¿Me puedes distinguir entre tanta materia obscura?

No me dejes atrás..

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